El sargento jubilado y taxista Graciano Coparropa Álvarez fue asesinado de un disparo en el tórax y posteriormente mutilado, aseguró el forense José Vicente Pachard.
"Es un acto que no es usual y eso motiva los análisis psicológicos y psiquiátricos", dijo Pachard. El corazón de Graciano no se encontró en la escena del crimen: un herbazal en el sector de Villa Unida, Chilibre.
Graciano recibió la prejubilación el 1 de enero de este año. Estuvo asignado al Grupo de Apoyo al Servicio (GAS) durante su último año. Antes estuvo en la Policía de Turismo. Dejó en la orfandad a tres niñas de 3, 8 y 11 años, con su actual pareja, y otros hijos de sus anteriores relaciones sentimentales.