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En la desidia se encuentran muchos centros recreativos públicos en el distrito de Arraiján por la falta de mantenimiento y la crecida de los herbazales.
Un ejemplo de ello se puede observar en el parque del Residencial Nuevo Arraiján, donde sus habitantes vivieron una traumática experiencia por la catástrofe suscitada el pasado 12 de julio que provocó inundaciones severas por el desbordamiento del río Aguacate.
En la entrada de la barriada está ubicado un pequeño parque con gran cantidad de desechos, y también sumergido en un herbazal, bancas sucias y sin pintura.
Para María Rodríguez desde que se fundó a la barriada aproximadamente 8 años no hay quien se solidarice para invertir en el mantenimiento de la infraestructura del parque.
"El panorama natural del área recreativa se observa un ambiente inadecuado, nadie visita el parque por las condiciones de abandono que se encuentran", mencionó la señora.
Puntualizó que se sienten preocupados por la falta de mantenimiento de las áreas recreativas públicas, por lo que hacen el llamado a las autoridades municipales en conjunto con las inmobiliarias para que pongan mas empeño en conservar los parques.
Mario Gutiérrez, otro de los residentes, recordó que cuando sufrieron la inundación la intensa corriente del río Aguacate que se salió de su cause arrasó con uno de los parques de la urbanización.
"Hemos reportado el daño estructural del parque ante las autoridades gubernamentales para ver como nos pueden ayudar en restaurar la fachada, pero hasta el momento no han recibido respuesta", agregó.
Asegura que los parques también se han convertido en refugio de delincuentes que consumen sustancias ilícitas y acechan a sus víctimas principalmente en horas nocturnas. |