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EDITORIAL
Suspicacia
En las últimas semanas se han suscitado una serie de eventos en Panamá, que llenan de suspicacia a cualquiera. En cierta forma todos están relacionados al denominado Plan Colombia y a la presencia militar norteamericana. De repente voceros de la guerilla y los paramilitares colombianos lanzan advertencia a las autoridades panameñas. Las FARC plantea que Panamá no debe prestar su territorio para lanzar ataques en contra de esa organización insurgente; mientras las Autodefensas Campesinas denuncian la complicidad de policías panameños con guerrilleros en el tráfico de drogas y armas. Además amenazan con trasladar a las ciudades de Panamá y Colón su teatro de guerra. Pocos días después se produce un "salvaje" ataque de entre 60 y 80 irregulares colombianos a un puesto policial en Nazaret, que era custodiado por apenas 16 agentes. Hasta ahora, salvo la lamentable muerte de una niña de 11 años y la docena de heridos resultante de la refriega, poco es lo que se sabe a ciencia cierta. Los aparatos de inteligencia de la Fuerza Pública no han confirmado si los atacantes fueron guerrilleros, paramilitares o una tercera fuerza. Esta semana, se nos sorprende con una noticia. La isla San José está siendo ofrecida a la Marina de los Estados Unidos, para sustituir a las instalaciones existentes en Vieques, Puerto Rico. San José fue utilizada por los norteamericanos como un puesto de avanzada durante la Segunda Guerra Mundial y en la misma, por lo menos hasta 1968, se desarrollaron prácticas bélicas con armas químicas. Ahora San José es un paraíso turístico y sus dueños alegan estar sorprendidos por las gestiones de venta realizadas por el exalcalde de Boca Ratón, Florida, Emil F. Danciu. No hay que ser ingenuos. Aunque los dueños panameños de la isla alegan sorpresa por el tema de la venta, no se puede obviar que todavía hay sectores en Estados Unidos, que añoran la estratégica ubicación de Panamá, la cual toma mayor importancia con el Plan Colombia. No es la primera vez que Estados Unidos se interesa en San José. Ya en 1994 sugirieron esa isla para darle refugio a 10 mil haitianos, deseosos de huir de la dictadura del hoy asilado en nuestro país Raoul Cedrás. Aparte de todo. Es notable la presencia de militares norteamericanos en hoteles de la capital, aun sin la existencia del llamado Acuerdo de Fuerzas Visitantes, que fracasó en su primer intento de negociación. Todos debemos respaldar al gobierno en sus gestiones para garantizar la soberanía territorial ante cualquier incursión de irregulares, pero la administración debe ser clara y brindar informaciones verídicas, porque al final cualquier aspecto que se trate de ocultar se conocerá y los cuestionamientos pueden ser peores.
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PUNTO CRITICO |
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