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Ex alcalde alega tener autorización para vender la isla San José

Florencio Gálvez F.
Crítica en Línea
El ex alcalde de Boca Ratón, Florida, Emil F. Danciu insistió ayer que tiene autorización para negociar con la Marina o el gobierno de Estados Unidos, la venta o el alquiler de la isla San José, destaca el diario boricua Nuevo Día. Según Danciu, el presidente de Desarrollo Turístico, isla San José, Josef Probst, está al tanto de las gestiones. Danciu dijo que representa a accionistas estadounidenses del Desarrollo Turístico, que le han proporcionado documentos en los que Josef Probst, supuestamente, accede a que se ofrezca para venta la isla. Nuevo Día obtuvo copia de cartas que Danciu ha circulado a miembros del Congreso y funcionarios de la Marina de Estados Unidos, para promover la oferta de venta de isla San José. Danciu dijo que quizás los dueños panameños de la isla fueron convencidos de anular la oferta de venta. Agregó que los dueños tienen derecho a retirarse, ya que no ha habido ningún acuerdo de compraventa. Sin embargo, el empresario George Novey III, destacó que la Constitución prohíbe vender tierras panameñas a países extranjeros. Descartó también la posibilidad de arrendar la isla a la Marina porque "no creo que las circunstancias mundiales permitan esas prácticas. Que busquen un lugar de ellos para practicar". Novey añadió que no conoce a Danciu y catalogó de extrañas las gestiones que este abogado de Florida realiza a nombre de los dueños de San José. Novey añadió que hace un mes se abrió al público un complejo de cabañas turísticas que rentan $250 por noche. Los accionistas mayoritarios con un 95% de las acciones son Novey y los hermanos Josef y Otto Probst. Existen otros 50 accionistas. Otto Probst también rechazó la posible venta. Probst dijo sonriente que la isla nunca ha pertenecido a gobierno alguno, siempre ha sido propiedad privada. Probst está orgulloso de ser panameño. Mi padre era alemán, pero yo nací en Boquete. Soy 100% panameño, añadió. "Llevo treinta años de estar en la isla, no he encontrado ningún indicio de que hay peligro, de lo contrario sería el primero en salir de allá", dijo el ingeniero Otto Probst, tras cuestionársele a que cierta porción de Isla San José estuviese contaminada por desechos o armas químicos. En San José no hay residentes, solamente empleados que a veces suman 50 a 60 según los necesite uno", precisó.
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