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FAMILIA
CONSEJOS PRACTICOS Cuidar de un hijo asmático

Tomado de
Internet
El asma es una de las enfermedades crónicas más comunes en los niños. Puede comenzar en los primeros meses de vida, aunque no puede afirmarse con precisión. En bebés, un llanto de volumen más bajo de lo normal, o la dificultad par tomar el pecho o el biberón pueden tomarse como síntomas. En niños un poco más crecidos, el asma se manifiesta con respiraciones cortas, ruidosas y congestión de pecho. Las causas del asma bronquial son múltiples y difieren en cada individuo. Por lo general, se registran antecedentes familiares de alergia (rinitis, urticaria y eczema) y puede rastrearse un factor inmunológico. En otros casos esto no ocurre, como en el asma del ejercicio y en el asma ocupacional. El sistema nervioso también participa en mayor o menor grado, porque el componente emocional está siempre presente en una enfermedad. Antes que nada, procure reducir, controlar o erradicar los factores desencadenantes de las crisis asmáticas: partículas de polvo, polen, ácaros presentes en las alfombras, pelos de animales domésticos, cucarachas y otras partículas irritantes, especialmente el humo del tabaco. También controle la ingestión de medicamentos de su hijo, y protéjalo del aire frío y de aquellos alimentos especialmente reactivos (pescado, cítricos, chocolates y otros). EL TRATAMIENTO Existen medicamentos que, administrados por vía inhalatoria, resultan sumamente efectivos para reducir la inflamación y el edema de las vías aéreas, que se producen durante las crisis y obstruyen el pasaje de aire. Estas drogas son útiles no solamente en el tratamiento de las crisis, sino también en su prevención. Los medicamentos llamados beta-agonistas producen una dilatación de la vía aérea luego de su inhalación, favoreciendo el pasaje de aire. Los antinflamatorios (corticoides inhalados, cromoglicato) disminuyen la inflamación de la vía aérea y la irritabilidad de sus membranas. La teofilina y sus derivados, comúnmente usados en el pasado, son actualmente discutidos debido a la proximidad entre su toxicidad y su efectividad. UNA ADECUADA EJERCITACION FISICA Son pocas los casos en los que el asma le impedirán a su hijo realizar actividades deportivas. Pero es conveniente tomar las precauciones necesarias. Usar broncodilatadores o antinflamatorios por vía inhalatoria, realizar ejercicios de calentamiento durante 15 a 60 minutos antes de la actividad física (resultan de suma utilidad para prevenir las crisis, especialmente aquellas que son inducidas por el mismo ejercicio). Mediciones de la capacidad respiratoria con pico-flujo respiratorio La técnica de medición de la capacidad respiratoria con pico-flujo respiratorio es sumamente sencilla y permite seguir la evolución de la enfermedad. Aunque el paciente crea estar igual que siempre, esta medición resulta de gran ayuda: cuanto antes se detecte una recaída, menos medicación hará falta para aliviar los síntomas. Y disminuirán notablemente las probabilidades de que el caso termine en una hospitalización o traslado a una sala de emergencias. CONSULTE PERIODICAMENTE AL PEDIATRA Esas visitas son fundamentales para que el médico realice un exhaustivo examen clínico y ajuste la medicación si es necesario. Además, ayude a su hijo a llevar un seguimiento diario de su situación asmática: esto le permitirá conocer diferentes aspectos de la enfermedad a usted, a su hijo y al médico, y así podrán actuar en consecuencia.
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Esas visitas son fundamentales para que el médico realice un exhaustivo examen clínico y ajuste la medicación si es necesario. Además, ayude a su hijo a llevar un seguimiento diario de su situación asmática: esto le permitirá conocer diferentes aspectos de la enfermedad a usted, a su hijo y al médico, y así podrán actuar en consecuencia.
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