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La muy noble y leal ciudad de Panamá, a pesar de que su nombre tiene origen en una ranchería de pescadores que había cerca del lugar donde se fundó, y cuya finalidad es ser una ciudad terminal en la costa del mar oceánico descubierto por Balboa, no pudo cumplir muy fielmente con su objetivo como puerto. Las condiciones de las costas eran insalubres, sus desniveles de mareas muy pronunciados y, por otras muchas razones, nuestra querida Panamá representaba grandes desventajas para la navegación de alto bordo.
Por ese motivo, desde mediados del siglo XVI se usó la isla de Perico, que actualmente está unida a la plataforma continental por medio del corredor de la Calzada de Amador, conocido con el anglicismo de "Causeway". Esta isla sirvió de fondeadero para los más altos tesoros provenientes de Suramérica, y así fue, hasta 1840, fecha en que la reemplazó la isla de Taboga. Ya que mencionamos la Calzada de Amador, una de las islas que él une, la isla de Flamenco, fue utilizada como cementerio de oficiales y marinos que fallecieron víctimas de la fiebre amarilla y otras enfermedades desde mediados del siglo XIX hasta la primera década del siglo XX. Actualmente estas islas están dentro de las proyecciones turísticas de la ARI, pero como pueden ver, tuvieron su utilidad en el pasado.
Por cierto, muchos creen que el pirata Morgan atacó a la ciudad por mar... error, el pirata cruzó completamente el Istmo, a través del río Chagres y el Camino de Cruces hasta llegar a la ciudad, por tierra. Y nuevamente, Taboga se interrelaciona con la historia de la ciudad, ya que fue esta isla, blanco también de la rapiña del pirata en la fatídica fecha de febrero de 1671. Como ven, a pesar de que Panamá fue ciudad-puerto, no era realmente un puerto. |