La nueva y temeraria convocatoria realizada por el técnico colombiano José Hernández, puede terminar en situaciones adversas para el fútbol panameño. Cierto es que se le debe dar espacio dentro de la selección nacional a nuevos valores, lo que no estoy segura es cómo terminará la odisea de nuestro onceno.
A pesar de ya no tener esperanza ninguna para el mundial de Alemania 2006, nuestra selección debió seguir con la mayor cantidad posible de jugadores del proceso, morir en el campo de batalla con el fusil cargado y el casco bien puesto, y no dejar que en el frente mueran a manera de "carne de cañón", jugadores nuevos que por primera vez son llamados.
Y nada más y nada menos que ante los enormes "morenos" de Trinidad y Tobago y la potencia de Estados Unidos, ¿qué estaremos pensando?
Será que queremos terminar esto de manera honrosa o en una masacre futbolística, que acabaría definitivamente con las ilusiones de todos los panameños.
Sacrificar a jugadores tan jóvenes como Gabriel Torres que apenas tiene 16 años, exponerlo a que uno de estos "morenotes" le pueda hacer un daño sin necesidad, ahora que el muchacho está despuntando en su carrera, para mi no es un premio llamarlo a la selección.
Aparte de los gemelos fantásticos, en esta nueva convocatoria, si no teníamos delantera y había escasez de goles, con estos llamados no se aliviará y mucho menos solucionaremos nada.. ¡Ah! pero veremos nuevos valores que si Dios los acompaña saldrán por la puerta de la esperanza, y serán los llamados para las eliminatorias del 2010.
Entonces, ¿por qué no llamó a Nicolás Muñoz?, este muchacho que fue líder goleador del fútbol salvadoreño, en un equipo de categoría como el FAS, que ya tiene roce internacional y que sería bueno verlo jugar y desarrollarse con la selección nacional de su país, ¿por qué el colombiano no lo llama?, ese es un prospecto que había que ver.
Sería muy triste que nuestra selección hiciera un papelón en estos últimos dos compromisos que le quedan. No creo que la idea del técnico es regalarle puntos a Trinidad y Tobago y no a Estados Unidos que está súper clasificado, pero el colombiano cargará con el peso de sus decisiones.
A mi no me parece justo que estos nuevos convocados deban terminar lo que otros jugadores debían haber logrado, esos que fueron elegidos para sacar esta eliminatoria, y que ahora muy elegantemente otros vendrán a lavarle la cara al técnico o a ensuciársela más.
Los muchachos están felices, eso es obvio los está llamando el país. Sea la circunstancia que sea, algunos que jamás pensaron que podían ser llamados en este momento como Celso Polo, que ha mi parecer le falta todavía para estar en una selección absoluta y no sólo él hay más, y hay otros como Miguel Olivares que era hora que se le tomara en cuenta.
Y todavía más, como el jugador Víctor Miranda, quien ayudó a la clasificación del equipo y después fue desechado por Hernández y ahora lo vuelve a convocar (que descaro), pero nada nos puede sorprender lo que haga o deje de hacer José Eugenio.
Sólo nos resta desearle buena suerte a esta nueva convocatoria. Tendrán que terminar un duro camino, lo que les viene no será fácil, Trinidad y Tobago vienen a buscar los puntos a cómo dé lugar y Estados Unidos como ya sabemos nunca regala nada, así es que espero que Dios nos acompañe en esta nueva y última hazaña de la era "Chechestein".