Ahora que el combustible está caro, ha llegado la hora que los panameños mostremos ingenio para ahorrar derivados del petróleo. Creo que sería conveniente realizar una Feria de Ingenio, dedicada exclusivamente a fórmulas para economizar combustible.
Estoy seguro que por allí hay panameños con ideas geniales y creativos, que podrían tener la solución a esta negativa situación.
A través de los años, en Panamá se han dado casos de "soluciones a la panameña" para cuestiones de ahorro de combustible.
No recuerdo en qué pueblito del interior, hace muchos años me tocó ver una estufa que funcionaba con gas...!sacado del excremento de puercos!
La finca tenía una charca donde se arrojaba el excremento y orines de los puercos que se criaban.
Entonces metieron una tubería de plástico a cierta profundidad. Me explicaron que esa porquería producía gas para cocinar.
Mis ojos vieron perplejos encender una estufa con ese gas.
Pienso que algo se podría hacer en las grandes porquerizas del país. Así no dependeríamos de las malas mañas de árabes, venezolanos y demás dueños del petróleo.
Me aseguraron que también se conseguía con el excremento de gallinas...
En Patacón saben que la basura produce esta gas combustible. Pero nosotros no tenemos ingenio y lo dejamos perder.
Hace cincuenta años vi en El Valle de Antón otro ingenio.
Habían puesto un generador viejo de automóvil en medio de un riachuelo. Con un sistema sencillo de poleas, aletas de madera y ruedas, el agua movía el generador...¡y daba luz a la casa cercana!
Por allí hay unas estufas que funcionan... con la luz del sol.
Aunque las celdas que producen energía eléctrica del sol son caras, vi gente que puso tanques encima de su techos, con tuberías de cobre... y tenían agua caliente para fregar y bañarse.
Hace años leí en España un inventor ponía a funcionar su automóvil con agua, a la cual le echaba una misteriosa pastilla.
Siempre he creído que las petroleras hacen "desaparecer" ideas geniales, para que los vehículos funcionen con otras cosas que no sean derivados del petróleo.
¡Tal vez un panameñito tenga esa fórmula y salve al mundo!