La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) reiteró que la nave Isla Contadora -que naufragó el domingo con 160 pasajeros- no tenía las condiciones estructurales necesarias para brindar con seguridad el servicio de transporte de pasajeros, por lo que el 2 de septiembre de 2005 ordenó, de manera escrita, la detención de la embarcación, lo que implica la denegación del zarpe y la suspensión de operaciones de la misma.
Aunque la empresa dueña de la nave alega lo contrario, la AMP sostiene que esa orden fue comunicada oportunamente, tanto a las inspectorías de marina mercante y a las capitanías de puerto, como capitán y operadores de la nave.