La tragedia del Súper Xtra en la 24 de diciembre, por desgracia, resume la situación de atropellos a los empleados y abusos a los consumidores que otras empresas (muchas de ellas grandes y "prestigiosas") cometen en este país.
Lo que sucedió esta semana con dos humildes trabajadores de ese súpermercado debe poner en alerta permanente a todas las autoridades relacionadas con que los comercios respeten la ley: los ministerios de salud, trabajo y la Autoridad de Protección al Consumidor.
Los delincuentes que roban y matan no son los únicos que merecen "mano dura", sino también los comerciantes inescrupulosos, quienes por una enfermiza obsesión de ahorrarse hasta el último centavo, ponen en peligro la vida de sus clientes y de sus propios empleados.
Solo así se pondrá orden, y tanto clientes como trabajadores en este país podrán ser tratados con la dignidad mínima propia de un país que quiere ser de primer mundo, aunque aún no haya llegado a ese nivel.
Sería lamentable que luego del colapso del seguro social y del transporte, resulte que también estamos al borde de un colapso en materia de respeto a las leyes sanitarias y laborales del país. ¿Cuántos productos sin registro sanitario, vencidos o adulterados podrán estar en exhibición?
No tenemos que irnos a Estados Unidos o Europa para encontrar empresas ejemplo de eficiencia, de competitividad y de respeto a las leyes laborales y sanitarias. Aquí en Panamá esas empresas existen.
Cuando se trabaja en base a una filosofía empresarial de calidad total, no es necesario obligar a los empleados a renunciar a los seis meses para esquivar la cuota obrero-patronal, ni adulterar productos, ni exhibirlos luego de su fecha de vencimiento. Mucho menos es necesario estar sobornando regularmente a funcionarios para esquivar la ley.