El 18 de septiembre de 1960, el líder máximo de la revolución Cubana, Fidel Castro, llegó a Nueva York, encabezando la delegación de su país para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. En su discurso ante la Asamblea General, Castro denunció complots provenientes de Estados Unidos para derrocar su gobierno, tema recurrente en casi todas sus intervenciones públicas desde entonces.