La exfiscal Nedelka Díaz afirmó ayer que su despido es una factura que le están pasando por solicitar la condena de dos familiares del secretario general de la Procuraduría, Rigoberto González Montenegro.
La exfuncionaria rechazó acusaciones de negligencia, morosidad en los expedientes y consumo excesivo de galones de gasolina.
Destacó que Jaime González, primo del secretario general, fue condenado a 18 años de prisión por homicidio y apenas cumplió nueve años.
El otro caso dijo que se refería a un hermano de González, quien cumple prisión por delitos sexuales.
En un comunicado, la Procuraduría destacó que por "el momento no es correcto brindar a la opinión pública los pormenores objeto de procesos disciplinarios en contra de las ex fiscales Nedelka Díaz y Argentina Barrera, porque están pendientes de resolverse sendos recursos de reconsideración y debemos respetar el debido proceso".