Varios se ríen cuando conocen que durante la construcción del canal francés en Panamá...¡enviaron centenares de palas para quitar la nieve! Tremendo disparate, no cabe duda. Pero esas "gracias" todavía ocurren en este mundo, donde se supone que es fácil conocer países y gentes.
Conozco casos de organizaciones que hicieron muchos esfuerzos para recolectar millones de dólares y ayudar a personas pobres.
A veces se cometieron disparates que no deben producir risas, sino llanto.
Hace años en Estados Unidos se recogieron decenas de millones. El fin era ayudar a los "muertos de hambre" en Africa.
Pero los encargados de la ayuda no conocían la realidad africana.
Entonces enviaron estufas eléctricas... a pueblos que malamente cocinaban con leña (no existían luz eléctrica en ese sitio).
También enviaron suculentos jamones que necesitaban hornearse a cierta temperatura. En ese pueblo cocinaban con leña y los hornos no eran precisos.
En otra ocasión se dio comida a un pueblo que no la consumió por cuestiones religiosas.
Ni qué hablar de alimentos que necesitan mucho agua. Se enviaron a poblados donde el agua casi no existía.
A veces se enviaba comida popular en Estados Unidos como el pancake. Sin embargo en esos poblados remotos no la conocían y la rechazaban.
Recuerdo que vi en Guatemala hace años, un depósito de granos que construyeron con dinero y planos norteamericano. Lo malo es que tenía un techo...¡para protegerlo de la nieve!
Aquí en Panamá han ocurrido disparates algunas veces. Eso se debe a que quienes envían la ayuda no han hecho un estudio sociológico, sobre la forma de ser de esas personas.
Vi en el interior escuelas donadas por Estados Unidos (con sus planos), con ventanas chiquititas. Es que se suponía que tendrían aire acondicionado central...
También vi hace años libros que nos regalaron con toda la buena fe para los niños pobres. Ellos aprendían leyendo sobre la nieve, las hamburguesas, campesinos con camiones, etc.
Esas cosas eran para los niños norteamericanos y no los de pueblitos pobres de este país.
Añada a esto que un estudio reveló una vez que de cada dólar recolectado. ¡solamente veinte centavos llegaban a los pobres...!