La selección brasileña, dos días después de exhibirse ante Chile, necesitó un afortunado remate de Ricardo Oliveira, que despejó contra su meta Pablo Alfaro, para evitar la derrota en el partido amistoso que conmemoró el Centenario del Sevilla español.
La suficiencia fue quizás uno de los "defectos" del equipo de Carlos Alberto Parreira en los primeros cuarenta y cinco minutos, ya que los brasileños se mostraron muy superiores técnicamente al Sevilla, pero al ser un partido amistoso pareció que no se lo tomaron demasiado en serio.
Tocar, tocar.. triangulaciones y pases al pie, con destellos de calidad, especialmente Kaká, Ronaldinho, Ze Roberto, Robinho y el defensa Lucio, fueron los argumentos de Brasil.