La administradora general de la ANAM, Ligia Castro de Doens, manifestó que una vez culminen las investigaciones de la mortandad de peces ocurrida en los ríos Bayano y Mamoní se sancionará a los culpables.
La Fiscalía Ambiental busca nuevos hallazgos que le permitan concluir las investigaciones y determinar cuál de las hipótesis que se manejan es la verdadera.
Castro de Doens advirtió que en el caso de que fueran personas de escasos recursos se tiene que determinar si lo hicieron con premeditación. "Si la muerte de peces fue ocasionada por agricultores hay que tomar en cuenta que los químicos utilizados fueron para acabar con una plaga que les estaba afectando", enfatizó.