Para la ministra de Desarrollo Social, María Roquebert, el tema de la delincuencia en manos de los menores de edad no se soluciona aplicando "Mano Dura" o un aumento de penas.
La funcionaria analiza la situación de manera integral, tal y como lo ha planificado el Gobierno Nacional mediante el Programa de Seguridad Integral (PROSI).
Sustentó que en tres ocasiones se han modificado las penas y lo único que se ha logrado es desatender otra vía que es necesaria para evitar y prevenir el delito.
"Nadie quiere la impunidad y quién comete un delito debe asumir las consecuencias, sin embargo tenemos que los jóvenes se mantengan en las escuelas, dentro del núcleo familiar y brindar la oportunidad de resocialización al que haya cometido una infracción", subrayó la Titular del MIDES.
Roquebert planteó que no se puede seguir pensando que la única forma de solucionar el problema de la violencia es a través del aumento de las penas, insistió en que la solución se debe ver de manera integral.