El estruendo fue tremendo. El chirriar de frenos, movimientos huracanados y los gritos y llantos indicaban el pánico. Pasado el susto se contaron 27 heridos.
Eran las 7:30 de la mañana de ayer, martes, cuando se registró el accidente en la vía Panamericana, a la altura de la barriada Los Rosales, en Arraijan.
Un bus de la ruta Vista Alegre-Panamá, conducido por Edwin Nelson Berrocal Moreno, de 27 años, se volcó cuando se dirigía hacia la ciudad capital.
Los lesionados, entre ellos una bebé de cuatro días de nacida, fueron trasladados en diferentes ambulancias a la sala de urgencia de la Policlínica de Arraiján, Dr. Blas Gómez. Fueron dados de alta porque las heridas eran leves.
El conductor del bus dijo que el accidente fue por la imprudencia de otro auto que se le atravesó en su carril, y para no chocar de frente, se corrió a un lado y el bus cayó en la zanja dejada por la empresa que construye el ensanche. Esa vía no tiene hombros.
La indígena Ana Tejada, madre la recién nacida, dijo que en su mente sólo estaba salvar a la niña. El bus no iba a velocidad.
El estudiante Edward Sánchez dijo que todo fue rápido. Quedó con dolor de espalda.
La pasajera Edilcia de Muñoz señaló que el chofer iba bien y cuando se dio cuenta ya estaban volcados.
Óscar Sánchez iba para el trabajo. Pensó que iba a morir y se acordó de todo el mundo.
Como Sánchez, varios pensaron que ayer era su último día entre los vivos, pero Dios les dio otra oportunidad.