La emoción era grande. Era normal, pues sería ésta la realización de un gran sueño: bailar en Panamá. Para muchos de ellos, era la primera vez que lo hacían en la tierra en la que habían nacido o la de sus padres
Esa fue la impresión que nos dejaron los integrantes del Ballet folclórico "Aires panameños" que llegó desde la cuidad de Miami Florida y se presentó exitosamente en la pasada Feria Nacional de Artesanía.
La agrupación, que lleva vigente 11 años, se ha convertido en una importante organización cultural y cívica, cuya finalidad es la de resaltar y hasta "rescatar" los bailes y tradiciones de Panamá, pero en Los Estados Unidos.
Roger Carrillo vive en Miami desde hace 25 años, cuando salió de Panamá. Hoy Carrillo es un exitoso, pero a la vez humilde, microcirujano del hospital Monte Sinaí de Miami y quien lleva la batuta en la representación del grupo del que nos dijo que el requisito fundamental para ingresar es único: " amar a Panamá", ya que ni siquiera hay que ser netamente panameño para formar parte de él.
En 11 años, el grupo ha levantado varias generaciones de bailarines, pues se enseña a adultos y pequeños, incluso se imparten clases bilingües para aquellos que no hablan español.
En su mayoría, los bailarines pertenecen al sur de los Estados Unidos, Florida, pero el deseo es tal, dijo Carrillo, que se presentan casos de bailarines que residen en Georgia, a unas 10 horas en auto hasta Miami, que semanalmente viajan para sus prácticas.
Pero las ganas no sólo llegan hasta aquí, si se toma en cuenta que todo el vestuario es comprado en Panamá por cada uno de los integrantes, en su mayoría profesionales y estudiantes.
El vestuario va desde polleras de gala o cualquier otro, pues la oferta bailable es amplia y va desde congos, bailes azuerenses, chiricanos, darienitas, danzas cucuás e incluso bailes ya casi desaparecidos en suelo patrio como el de "La pajarilla", de la región santeña.
Otra de las cosas que llamó la atención fue el arreglo impecable y la lucida presentación coreográfica que, según Carrillo, forma parte de la evolución del grupo y gracias a las enseñanzas de conocedores del folclore que viajan hasta Miami para ofrecer sus conocimientos, además del trabajo que por años ha realizado talentosa panameña Ossyri Páez-Bury, como directora artística.
Las fechas más importantes para el grupo son indudablemente los 3 y 4 de noviembre, cuando el grupo realiza grandes presentaciones para festejar a la comunidad panameña del Sur, incluso Washington y San Francisco, la que también ha sido testigo del talento de estos panameños que han recibido las llaves de varias cuidades de Miami e invitados a Despierta América, de la cadena Univisión, por mencionar algunos logros.
UNA BORICUA Y UN CUBANO
Todos los integrantes son panameños o hijos de panameños residentes en los Estados Unidos, pero existen dos casos particulares dignos de mencionar. Magi de Carrillo es una puertorriqueña nacida en Arecibo, y Luis García es un cubano criado en los Estados Unidos, y ambos forman parte del grupo desde que conocieron los panameños, que hoy son sus parejas.
Habría mucho que escribir sobre el trabajo como embajadores culturales de estos panameños en la unión americana, pero queremos puntualizar que ese trabajo callado y difícil vale más que cualquier otra gestión con la se que intente vender lo mejor que tienen los panameños.