Abdulá Gul, undécimo presidente de Turquía elegido en el Parlamento con una amplia mayoría, prestó juramento al más alto cargo del Estado con la notable ausencia de la cúpula del Ejército y de su esposa.
Los militares de más alto rango invitados por el presidente del Parlamento no aparecieron en la ceremonia en la Gran Asamblea Nacional, y demostraron así que se mantenían distantes de Gul, a pesar de su nuevo nombramiento, logrado con 339 de los 448 votos emitidos en la Cámara (de 550 escaños).
Tras su juramento, Gul prometió defender la integridad y soberanía de la República de Turquía.