Si existe una forma concreta de plasmar en un escrito el dantesco cuadro ayer vivido, hoy estamos dispuestos a hacerlo para que todo un pueblo sepa lo que veinte guerreros compatriotas han sufrido.
Panamá cayó ayer ante Puerto Rico 2 carreras por 1, en un partido recortado a siete entradas y quedó fuera de toda posibilidad de pelear por unas de las medallas en el Torneo Panamericano de Béisbol Juvenil que se desarrolla en Ixtapa, ciudad ubicada en el estado mexicano de Guerrero.
La de ayer, fue sólo una estocada final. Con el último swing en blanco de Julio Aparicio, se esfumó la esperanza de obtener uno de los pases al Mundial de Canadá 2008.
En ese momento, la derrota hizo aflorar la vergüenza de nuestros peloteros y a través del llanto pudieron desahogarse la mayoría de ellos.
Fue la tercera derrota en fila del conjunto panameño, ya que anteriormente había caído ante Estados Unidos (12-1) y ante Aruba (14-4). Y pese a que aún quedan partidos ante El Salvador y México (hay que terminar el suspendido por lluvia), ya nada queda por hacer para avanzar a la siguiente fase.