La ciudad de Patras está lejos de Panamá. Es un puerto de Grecia central. Es inmensa, con aire comercial e industrial. Noches europeas con barcos descomunales, del tamaño de un edificio, exportan vino, aceite de oliva y curtidos.
Allí, Elizabeth vivía, estudiaba y realizaba su vida bajo el idioma helénico, pero sin conocer el deporte. Un día su familia le dijo: "Regresamos a la tierra de tu madre, iremos a Panamá".
Ella es estudiante del Colegio María Inmaculada, nacida en Grecia, de padre griego y madre panameña. Esa es Elizabeth Anagnapulos, quien converge en su nombre dos culturas que hoy se funden en un oro dentro de los XII Juegos Estudiantiles CODICADER Guatemala 2007.
"Estoy muy feliz, he ganado un oro que no me esperaba. Apenas tengo dos meses entrenando y ya hoy me llevo el primer lugar para Panamá, estoy muy contenta y nunca lo pensé", afirmó una emocionada Elizabeth.
"Me mudé a Panamá, nací en Grecia y estoy orgullosa de la tierra de mi madre, y con gusto gano este oro para todos los panameños", destacó la atleta.
La estudiante está en el tercer año del reconocido colegio, pues el cambio de país le bajó de grado. Tiene 16 años, es alta, tendría que serlo, pues es de la tierra donde se yergue incólume la diosa Atenea.
"Un día mi entrenadora Hanssel Samudio estaba en la Escuela Cultural y me vio, quedó sorprendida y me empezó a enseñar. De repente, estaba compitiendo y cuando menos lo pensé, salí a representar al país acá en Guatemala y ya ves, gané el oro", puntualizó.
"Fue una medalla muy reñida, la tica me superó en su último intento y en mi oportunidad final la sobrepasé. Fue una alegría tan grande, salté", acotó la impulsadora de bala.
En tanto, su entrenadora Hanssel Samudio recalcó la buena labor que hizo, pues en tan poco tiempo de entrenamiento, ya superó a otras chicas que tienen años compitiendo. "Es una chica con mucho futuro, hay que trabajarla y lograr desarrollar su mayor potencial, a ver si nos da más alegrías", concluyó la metodóloga deportiva, graduada en Cuba.
Anagnapulos tiene mucho talento para brillar, ya no en la medieval ciudad de Patras, sino en la moderna, bella y creciente Panamá.
MARCA GANADORA 10.19