Uno de los problemas que siempre ha tenido la organización de Olimpiadas Especiales en Panamá, es la falta de voluntarios y de entrenadores.
Muchas veces, los programas no se pueden expandir como se quiere por falta de personal.
Olimpiadas Especiales necesita muchos voluntarios para darle la mano a los atletas durante los entrenamientos y, por supuesto, entrenadores, que son los que guían a los atletas en su desarrollo.