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Cardoso mantendrá política económica, pese a impopularidad

Agencias
Internacionales
El presidente Fernando Henrique Cardoso no modificará su política económica para mejorar su imagen y mantendrá sin cambios el ajuste fiscal en curso, aseguró el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga. En una entrevista publicada este domingo por el semanario Veja, de Sao Paulo, Fraga afirmó que el gobierno no daría el brazo a torcer ante los campesinos que desde hace una semana ocupan con sus tractores y camiones las calles de Brasilia para reclamar al Estado una reducción del 40% de sus deudas. Las manifestaciones de labriegos generaron tensiones en los mercados financieros, que temen un bloqueo del pago de la deuda agrícola, estimada en unos 10.000 millones de dólares. Esos resquemores debilitaron al real frente al dólar y obligaron al BC a vender títulos de la deuda para impedir que la divisa norteamericana superara la barrera de dos reales por unidad. Fraga, que antes de ser nombrado presidente del BC trabajó para el especulador George Soros, considera que los temores del mercado son "legítimos", porque "la gente piensa que la tímida recuperación de la economía brasileña se halla amenazada". "Tienen miedo de que el gobierno ceda a las presiones y que las reformas económicas no sean apoyadas por el Congreso", explicó. Según Fraga, la recesión económica que se manifiesta desde julio del año pasado provocó "malestar", pero "hoy existen condiciones efectivas para reactivar el crecimiento". "En los últimos diez meses, salimos de un déficit fiscal del 1% del Producto Interno Bruto en 1997 para tener un excedente del 3% del PIB este año", aseveró. Ese factor, prosiguió el economista, fue "fundamental" para lograr una baja de los tipos de interés, y si ese proceso continúa, "podremos crecer sin un retorno de la inflación o de un problema cambiario". "La caída de la popularidad del presidente Cardoso genera la falsa impresión de que abandonaremos la defensa de nuestros proyectos y de nuestras reformas. Se trata de un error (...) Debemos enfrentar las dificultades", dijo. "El año que viene tendremos un crecimiento del 4% o incluso superior. Prevemos una inflación del 6% para el año próximo y, contrariamente a lo ocurrido este aûo, ciertos factores de presión inflacionista van a desaparecer", aseguró Fraga. Entre esos factores, citó "la devaluación del tipo de cambio en un 55%" con una inflación "prevista en un 8%" en 1999. "No hay ninguna razón para que eso se repita", sentenció el directivo del BC.
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