seccionesEl Panama Americaotras publicacionesprimera planaportadaopinionprovinciaslatinoamericadeportescomunidadreportajesrelatosvariedadescronica rojahoroscoposocialesespacioediciones anterioresbuscador de noticias

 

home

 

 

nacionales





LAS CARCELES SE HAN CONVERTIDO EN DEPOSITOS DE HUMANOS
Panorama carcelario aterrador

linea
Pablo Azael Tsimogianis
Crítica en Línea

BALANCE CARCELARIO

Un saldo de casi 9,000 presos en las cárceles del país. Cifra que es el producto de un ritmo de crecimiento en la población carcelaria de casi el 20% anual en los últimos 5 años, en la que más del 80% de la población se encuentra en proceso, mientras que menos del 20% han sido sancionados, a lo que se suman una administración carcelaria ineficaz e ineficiente y la institucionalización a lo interno de las cárceles de un régimen policial violatorio de los derechos humanos de los privados de libertad, de sus familiares y de los propios funcionarios del sistema carcelario.

Lo que debiera ser la prestación de un servicio público y penitenciario en contra partida a la acción del Estado que priva de la libertad personal a un ser humano en la secuela de un proceso penal o policivo, se traduce en un simple depósito de seres humanos en condiciones infamantes y hasta criminales, sin ninguna seguridad para su vida, honra y bienes.

Sabido es que la situación carcelaria es en gran medida el reflejo de la dinámica social general, de allí que en la medida en que los malestares sociales se agudicen, en esa misma medida aumentara la magnitud, la gravedad y la proyección de la crisis carcelaria. El futuro inmediato de la dinámica carcelaria presagia grandes males para la paz social y la institucionalización democrática del país.

Este es el panorama carcelario aterrador al que habrán de enfrentarse y al que tendrán que dar mejores respuestas las nuevas autoridades a partir del 1° de septiembre.

LA POLITICA CRIMINAL-VERSUS-LA POLITICA SOCIAL

El mecanismo utilizado por el actual gobierno para enfrentar el fenómeno de la criminalidad ha sido el de utilizar la política criminal del Estado, basada fundamentalmente en el criterio de la "seguridad ciudadana", como un substitutivo de la política social, lo que a todas luces ha resultado un grave error. Los hechos del aumento de la criminalidad y la crisis carcelaria galopante hablan por sí solos.

Todo el cuerpo estatal participa y cumple su tarea en el sostenimiento de tal estado de cosas: el Organo Ejecutivo con su morosidad en cuanto a la discusión siquiera de cualquier cualquier iniciativa de una moderna ley penitenciaria; el Ministerio Público con el abuso indiscriminado de la detención y preventiva y las investigaciones interminables; el Organo Judicial con la morosidad y el tortuguismo en el trámite de los procesos; y finalmente el Organo Ejecutivo con el método de la desadministración y el manejo político demagógico del tema carcelario. La participación de los funcionarios, jueces y magistrados no implica necesariamente una real concienciación de su papel ejecutor.

Los sectores mayormente afectados han sido los de la clase humilde y desposeída, y los que principalmente están siempre en mayor riesgo de incorporarse como nuevas víctimas de sete sistema de "seguridad ciudadana" como substitutivo de la política social. A la Policía le toca la responsabilidad de este triste papel y también el de regentar las cárceles, mientras que las autoridades de la recién denominada "Dirección Nacional del Sistema Penitenciario" (antes Dirección Nacional de Correción), a quien por Ley le corresponde el papel de máxima autoridad en el tema, han quedado reducidas al papel de amanuenses y mirones de palo.

PENITENCIARIO-VERSUS-CARCEL

El artículo 28 de la Constitución Política de la República establece la obligación del Estado y del Gobierno de asistir a las necesidades de los privados de libertad a través de un sistema penitenciario que se funda en principios de seguridad, rehabilitación y defensa social. El sistema penitenciario es la forma moderna y científica para el tratamiento de los privados de libertad, sobre la base del respeto a los derechos humanos y el logro de la resocialización del delincuente. Esta es la naturaleza a tónica del sistema que establece la Constitución Política de la República como un deber del Estado y un derecho de la sociedad.

El Sistema Carcelario que rige la ejecución de sentencia penal en nuestro medio, basado en la triada del castigo al injusto legal cometido, el cumplimiento temporal de la pena y en la evitación de la fuga, no reconoce las condiciones humanas y ciudadanas del privado de libertad; al punto que a la pena de prisión decretada por la justicia se agregan las del trato infamante e inhumano, es una violación flagrante del querer constitucional y al principio de estricta legalidad que debe regir la ejecución de la pena. Este principio está claramente establecido en el artículo 47 de nuestro Código Penal cuando nos dice que "la pena de prisión consiste en la privación temporal de la libertad y que se cumplirá en los lugares que determine la Ley, de manera que ejerzan sobre el sancionado una acción de readaptación social".

Es necesario poner fin a todo esto restableciendo el manejo institucional del asunto público penitenciario a través de los causes establecidos por la Constitución y la Ley.

Valga la pena recordar que la democracia es algo más, mucho más, que la simple pureza o transparencia de un proceso electoral y el respeto a la voluntad popular en él expresada. La democracia es también respeto permanente a esa misma voluntad popular expresada en lo dispuesto en la Constitución y demás leyes de la República.

 

 

linea

volver arriba

 volver atras


"Las cárceles, por desgracia, nos pertenecen a todos. La sociedad en pleno es responsable de que existan, y de que existan así". señala Jesús Valverde Molina, psicólogo y penitenciarista español. Las cifras revelan que la población carcelaria está aumentando de manera vertiginosa, estando el 80% de esta población todavía en proceso.

linea

 

PRIMERA PLANA | PORTADA | NACIONALES | OPINION | PROVINCIAS | DEPORTES | LATINOAMERICA | COMUNIDAD | REPORTAJES | RELATOS | VARIEDADES | CRONICA ROJA | HOROSCOPO | SOCIALES | EDICIONES ANTERIORES | BUSCADOR DE NOTICIAS | OTRAS SECCIONES

linea
linea gris

bandera de Panama 

 

Copyright 1995-1999, Derechos Reservados, Editora Panamá América, S.A., EPASA