|
EDITORIAL
Amargo "Banana Split"
Hay que remontarse a la década del '50 para encontrarse que ha sido con permanente conflicto la lucha entre la empresa bananera, los trabajadores y la tibia mediación del Gobierno. El área de Puerto Armuelles y Bocas del Toro con sus protagonistas han vivido en permanente disputa obrero-patronales, las que no han menguado por la decisión de la patronal en querer someter a los trabajadores y la intransigencia de éstos en no dar su brazo a torcer frente a las exigencias o demandas que le hace la patronal. Ambas partes parecen sufrir de amnesia histórica porque no recuerdan las catastróficas consecuencias de la "Guerra del Banano" de 1974 cuando se confrontó con la United Brand y más reciente en 1998 en que la lucha se originó por una disputa semejante. A lo largo de la historia la empresa frutera siempre ha amenazado con irse de Panamá, una especie de espada de Damocles que pende sobre la yugular económica de las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
Cuando se trata de negociaciones, todos tienen que ceder en algunas partes y dejar un compás abierto para que haya resultados positivos. Aquí no cabe la intransigencia y si la empresa bananera decidiera irse de Panamá, corremos el peligro de quedar como Costa Rica o Sabic Bay, en Filipinas, que vieron desmoronarse de un día para otro, lo que fue su exitoso modelo económico.
Se dice que el banano panameño ya no es competitivo y que tiene limitaciones en el mercado de la fruta, por lo que hay que tomar en cuenta esas anomalías. Pero la empresa también tiene que atender alternativas de solución y no decidir el cierre intempestivo de tres fincas, como es su propósito, porque ya no son rentables.
Cuando Puerto Armuelles está en una etapa que se vislumbra como puerto libre, se da esta huelga que es como una puñalada artera en su economía. Esta huelga puede traer la ruina de la región y lastima severamente la economía del país castigada de por sí por el alto desempleo. Invitamos a una nueva reflexión porque estos son tiempos difíciles donde cabalgan por los cielos los cuatro jinetes del Apocalipsis: El hambre, la guerra, la peste y la muerte. El "Banana Split" ha dejado de ser un postre para convertirse en el más amargo manjar.
|
PUNTO CRITICO |
 |
|
|
|