|
El presidente de la Chiquita Brands, Steven G. Warshaw envió el 17 de agosto desde Cincinnati una carta a la mandataria Mireya Moscoso, en torno a la situación laboral en Puerto Armuelles, cuyo texto es el siguiente:
"Es con muchísimo interés y preocupación por nuestros empleados de Chiquita, la comunidad de Puerto Armuelles, el distrito de Barú y la nación panameña, que tomo este paso inusual e importante de contactarla directamente en este momento en que no se ha resuelto un conflicto laboral en nuestra división de Armuelles.
Como Chiquita frecuentemente ha explicado en el pasado a varios niveles gubernamentales, nuestra División de Armuelles no está operando a un nivel competitivo. De hecho, no lo ha hecho por varios años, a pesar de los mejores esfuerzos de nuestra compañía de rescatar la división. Como se aprecia más adelante, en lo que respecta a productividad, Armuelles está muy por debajo en comparación de las otras fincas Chiquita, tiene un costo mucho más alto y baja calidad.
La realidad es que operamos en un mercado mundial del banano altamente competitivo. Chiquita se ha distinguido durante muchos años como el líder en el mercado. Pero necesitamos ganarnos ese liderazgo cada día. Para ser sostenible a largo plazo, nuestras fincas deben operar de manera eficiente y con alta productividad, supliendo una fruta de la más alta calidad a nuestros clientes (consumidores). Aún así, el sindicato en Armuelles se ha rehusado a implementar nuevas prácticas, particularmente en las áreas de protección de la fruta, cosecha y empaque, que han sido implementadas exitosamente en otras divisiones de Chiquita en donde hay sindicatos. Nuestra incapacidad de implementar estas y otras prácticas flexibles en el lugar de trabajo no sólo ha resultado en costos y productividad no competitivos, sino que también ha afectado la calidad de la fruta al punto de que muchos de nuestros clientes europeos claveles han rehusado seguir comprando la fruta de Armuelles.
Aunque como compañía estamos comprometidos en el bienestar de las comunidades en las cuales vivimos y trabajamos, las dificultades que estamos experimentando en Armuelles, incluyendo la actual crisis en las relaciones laborales, reflejan una situación que es insostenible tanto para la compañía como para nuestros empleados.
Como es de su conocimiento, la compañía sufrió una huelga de tres meses en Armuelles en 1998, después de la cual estuvimos sin fruta para exportar por unos seis meses adicionales. Además de mantener los costos operacionales por más de $10 millones para reemplazar la fruta perdida por la huelga, tuvimos que re invertir más de $30 millones para rehabilitar las fincas.
Considero que es muy importante para todas las partes interesadas el entender claramente que la compañía no tiene la habilidad de sostener la operación de Armuelles, y no lo hará durante otra huelga prolongada.
La compañía está en la mitad de una reestructuración financiera resultante de un gran daño causado por los más de ocho años del régimen de importación de banano europeo, y más recientemente por la caída de la moneda europea. No tenemos la capacidad de sostener indefinidamente una operación no competitiva como lo es la división de Armuelles. Tenemos que obtener un beneficio justo del capital empleado en nuestro negocio, y para hacer esto debemos tener tanto costos competitivos, como un producto de la más alta calidad.
Por esta razón hemos explorado diligentemente con el sindicato de Armuelles, así como con el Gobierno Nacional, alternativas de soluciones a largo plazo para este problema.
En meses recientes, la compañía ha presentado varias propuestas innovadoras, incluyendo la venta de las fincas a las cooperativas propiedad de los empleados, empresas propiedad de los sindicatos o productores independientes bajo contratos a largo plazo para suministrar bananas a Chiquita, sin embargo, estas propuestas han sido rechazadas enérgicamente por el señor José Morris y los otros líderes del sindicato de trabajadores local.
Como líder de un sindicato laboral libre e independiente, el señor Morris tiene el derecho de tomar la acción legal que considere apropiada en estas circunstancias. Sin embargo, espero que usted y su Gabinete comprendan en toda su extensión la gravedad de la situación actual. A menos que lleguemos a un acuerdo que permita que estas fincas se conviertan en productores de banano de alta calidad, Chiquita se verá forzada a retirarse de sus operaciones en Armuelles.
Pido que todas las partes pongan su total e inmediata atención en implementar cualesquiera cambios que sean necesarios para lograr que la división de Armuelles vuelva a ser no solamente una de nuestras más productivas y eficientes operaciones, sino además un líder en calidad en el mercado. Es bienvenida su ayuda en resolver esta crisis de la manera más expedita posible". |