|
Un helicóptero militar ruso fue abatido ayer en Chechenia con 112 personas a bordo, 85 de las cuales murieron, informó un portavoz del mando de las tropas emplazadas en la región separatista, según un despacho de la agencia Interfax. El aparato, un gigantesco Mi-26 de transporte con capacidad para transportar hasta 20 toneladas, "cayó a tierra", añadió el portavoz.
Fuentes militares citadas por Interfax informaron de que, según los primeros datos, "cerca de diez militares" murieron en la catástrofe, cuya causa fue "el impacto de un misil tierra-aire portátil o el fuego de una ametralladora de gran calibre". Empero, poco después se informó que 85 militares perecieron en el derribo del aparato.
Otros 35 soldados "sufrieron heridas y traumatismos graves y fueron hospitalizados", añadieron. El coronel Nikolái Deriabin, portavoz de las Fuerzas Aéreas rusas, declaró que el piloto del Mi-26 pudo comunicarse con tierra para dar cuenta de un incendio a bordo.
Otras fuentes informaron de que el mayor Oleg Batánov, piloto del Mi-26, anunció a la torre de control de la base de Jankalá, cerca de la capital chechena, Grozny, de que intentaría un aterrizaje de emergencia tras el impacto. El helicóptero, considerado el modelo más grande y poderoso del mundo, cayó a unos cinco kilómetros de Jankalá.
Con un rotor principal de ocho aspas, el Mi-26 data de 1983 y puede volar con uno de los dos motores apagado. Por la Internet, grupos rebeldes chechenos dijeron que las guerrillas separatistas habían derribado al enorme helicóptero militar ruso. |