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Amina y su hija.  |
El tribunal de apelación islámico de Funtua (Estado de Katsina, Nigeria) confirmó ayer la condena a muerte por lapidación de una mujer acusada de adulterio. Amina Lawal, de 30 años, será ejecutada en enero de 2004, cuando su hija Wasila, de ocho meses, haya crecido.
Si se aplica el veredicto, Amina Lawal sería la primera nigeriana ejecutada por lapidación desde que se introdujo la sharia (ley islámica) en doce Estados del norte del país. Amina fue condenada a muerte en marzo por adulterio, al haber confesado que esperaba un tercer hijo cuando estaba divorciada.
Según la sharia, una mujer casada una primera vez, aunque se haya divorciado, comete adulterio si mantiene relaciones sexuales, sin haberse casado de nuevo. El embarazo es la única prueba necesaria. |