Un hecho preocupante contra la libertad de prensa acaba de perpetrar el Organo Judicial. Un Juzgado Civil dispuso secuestrar el salario del periodista Jean Marcel Chery. La petición fue presentada por el magistrado de la Corte Suprema, Winston Spadafora y por supuesto, el funcionario accedió a lo solicitado por su superior.
La causa del secuestro se fundamenta en un reportaje periodístico que preparó hace algunos años El Panamá América, en torno a la construcción de una carretera en Panamá Oeste, en el mismo sector donde mantienen propiedades Spadafora y el excontralor Alvin Weeden.
En aquella ocasión Weeden salió a los medios de comunicación y defendió con vehemencia su versión relativa a la obra cuestionada. No recurrió a los tribunales, porque entendió que lo que correspondía era aclarar las cosas.
Caso contrario, Winston Spadafora recurrió al Ministerio Público y luego a los juzgados penales y civiles.
Este tipo de hechos nos recuerdan las viejas prácticas de la dictadura militar, que recurría a fiscales y jueces para tratar de silenciar a los periodistas. Sorprende además que los tribunales no sean tan eficientes en los procesos de peculados y robos contra el Tesoro Nacional, que perpetran la gente de saco y corbata, como lo han sido embargar el salario de un periodista.
Frente a lo sucedido, a los gremios periodísticos y a los medios de comunicación social, no les queda otra que cerrar filas para hacerle frente a este nuevo ataque contra la libertad de expresión.
Para concluir, los dejo con una interrogante ¿qué satisfacción puede tener un funcionario que percibe jugosos salarios para secuestrarle el sueldo a un humilde hombre de la pluma?. La respuesta se la dejamos a cada uno de los panameños, pero lo que si es cierto, es que ese tipo de acción, dibuja la calidad humana del demandante.