Desde los primeros minutos el entrenador de la selección portuguesa, Luis Felipe Scolari, no dejó de animar a sus pupilos para jugar al ataque, pero la defensa de Egipto se mostró muy eficaz.
En la segunda parte, la selección portuguesa aceleró el ritmo, con la entrada de nuevos refuerzos y en el minuto 50, un córner de Figo, bien aprovechado por Hugo Viana, colocó la bola junto a la puerta de los egipcios y Meira se encargó de darle el toque final para que pasara entre las piernas del guardameta.
En el minuto 70 fue un certero pase de Joao Alves lo que permitió que Helder Postiga sellara el partido.