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Líderes de 19 países de América Latina y el Caribe iniciaron ayer viernes una reunión cumbre en Chile, instando al FMI y al Banco Mundial a escuchar las demandas de la región, profundamente preocupada por el peligro de una agudización de la crisis económica de Argentina.
Las negociaciones sostenidas por funcionarios argentinos con el Fondo Monetario Internacional en Washington desde hace una semana para obtener un apoyo financiero adicional, sin que se materialice esa ayuda, han acrecentado la inquietud.
El FMI reconoció por primera vez que está negociando nuevos créditos para Argentina. El portavoz Tom Dawson dijo que las conversaciones "están progresando". Pero los presidentes latinoamericanos esperan una señal más concreta que espante certeramente los temores de un contagio regional.
"El problema ya no es que los términos de intercambio se deterioren, el problema es que el corazón del sistema financiero tiene arritmias que no provocamos y que nos paralizan el sistema productivo", dijo el presidente chileno, Ricardo Lagos, al inaugurar la cumbre. |