Lunes 17 de agosto de 1998

 








 

 

FAMILIA
Cambios sicológicos y sociales: daños físicos

(DSCA)

Destrucción de la mucosa nasal:

Al inhalar cocaína se irrita la mucosa nasal; ésta se rompe y sangra; eventualmente puede perforar el tabique nasal.

Bronquitis
Al inhalar cocaína se irrita el tracto respiratorio porque junto a la cocaína, también se inhalan partículas extrañas. Si la irritación es leve, produce tos. También puede llevar a infecciones, bronquitis hemorrágica u obstrucción del tracto respiratorio.

Convulsiones
El uso de base libre e intravenosa produce una estimulación fuerte y explosiva, que puede causar convulsiones y aún la muerte.

Irregularidad en el ritmo cardíaco
Con cualquier forma de uso, la cocaína puede aumentar el rítmo cardíaco, hacerlo irregular, sobrevenir ataques cardíacos y muerte súbita.

Fallo Respiratorio
Cualquier forma de uso de la cocaína puede causar la constricción de los vasos sanguíneos. En cualquier momento puede liberarse uno de estos coágulos, entrar en la corriente sanguínea y producir un ataque al corazón, derrames o daño de los pulmones y riñones.

Endocarditis
Las bacterías que entran a la corriente sanguínea por vía de agujas hipodérmicas contaminadas pueden llegar al corazón o infectar las válvulas del corazón. Esta endocarditis bacterial es fatal en más de un 50% de los casos.

Hepatitis
El virus de la hepatitis también puede entrar a la corriente sanguínea vía las agujas contaminadas. La hepatitis causa inflamación del hígado, la piel se torna amarillenta al igual que los ojos. Si se produce repetidamente daña el hígado.

¿Qué es el crack?
El "crack" es un derivado químico intermedio en el proceso de producir cocaína en polvo y es tan poderoso por su pureza como el "speed ball" (una mezcla de cocaína y heroína).

Su nombre proviene del ruido que hace cuando se mezcla con alcohol y se enciende para fumarse en unas pequeñas probetas de cristal que es el método de uso más común, aunque algunos lo usan machacándalo con picadura de marihuana o tabaco de cigarrillo fumándoselo después.

Su efecto empieza a sentirse en tan solo 4 a 6 segundos; su acción puede durar de 5 a 7 minutos (aunque actualmente se piensa que esta acción podría durar de 20 a 30 minutos) y su adicción se alcanza en 6 a 10 semanas.

La presentación del "crack" suele hacerse en pequeños potecitos plásticos transparentes en sobrecitos con ventanilla o envueltos en papel de aluminio. Su apariencia es de color "beige" a ligeramente marrón o de blanco a blanco amarillento y su tamaño puede ser en forma de tabletas o en pequeños trozos parecidos a cristales, más conocidos como "rocks".

El "crack" puede contener hasta 90% de cocaína en su manera más pura, por lo tanto al fumarlo, su efecto se manifiesta en segundos, produciendo una sensación de placer intenso que puede durar varios minutos. Pasados estos, se produce una "caída" en la que el usuario se vuelve hiperactivo e irritable.

En esta "caída" o disminución de los efectos del "crack" pero bajo su influencia, se torna agresivo y violento hasta con sus familiares y amigos, siempre con la necesidad perentoria de consumir otra dosis.

Aún cuando las dosis de "crack" no son caras por sí solas, un usuario promedio puede consumir cinco ó más dosis en una hora con lo cual, en dos o tres días, necesitará cientos de dólares para mantener su hábito.

El "crack" no es una droga exclusiva de clase social alguna en particular. Clase humilde, media y alta de ambos sexos, todas por igual, son sensibles a caer en su uso. En cuanto a la edad, regularmente la media es de 35 años o menos, aunque actualmente, debido a su aparente bajo precio por dosis, se ha observado que muchos jóvenes se están iniciando en su adicción.

Finalmente, las mujeres embarazadas que usan "crack", no tienen ni idea del daño que pueden ocasionar a su bebe por nacer : aborto espontáneo, parto prematuro, natimuerto, o bebé adicto al nacer, entre otros graves problemas.

CONCLUSION. Lo más importante sobre el "crack" es entender que ésta es una de las formas más poderosa y peligrosa de la cocaína y que es extremadamente adictiva; que hay que conocer todos sus riesgos para estar preparados a negarse a aceptarla si alguien nos la ofreciera y sobre todas las cosas, que hay que tener fe en nosotros mismos. Conociéndonos y valorándonos como seres humanos con grandes potenciales para desarrollar una vida sana y productiva, siempre estaremos preparados para jamás hacer uso de ninguna droga.

 

 

 

 




 

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