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Los medios de comunicación somos los primeros responsables; no hay que negarlo. La tranquilidad, la calma y la paz son todos conceptos abstractos que están lejos de convertirse en situaciones reales en Panamá. Nadie, principalmente los medios, está haciendo nada por levantar una cultura de paz en el país.
Los políticos son los otros responsables. Preocupados por sus intereses muy particulares, mantienen un discurso de confrontación, de señalamiento, de acusación y culpa. Se la pasan disputando el poder, destruyendo, criticando. Consecuencia: el país se mueve en arenas movedizas sin ver la luz.
Mientras, y en el otro extremo, las iglesias se quedan en las prédicas, en el discurso de paz abstracta, sin salir a las calles a buscar al hambriento, al delincuente, al alevoso para cambiar su corazón. Nos toca a todos cambiar las cosas. Si no se hace algo urgentemente, el país se autodestruirá muy pronto, y no quedarán más que cenizas. |