Mete la nariz en los asuntos de todo el mundo: Esto asegurará que descuides los propios.
Vive con un fanfarrón: alguien te descubrirá tarde o temprano y entonces nadie volverá a creer en ti.
No organices nada: confíale todo a la suerte.
Evita los cuadernos: es mejor depender de la memoria.
Nunca seas original: averigua qué es lo que generalmente hacen otros, y cópiate.
Dile a todos que ya no tienes nada que aprender: esto destruirá todo peligro de tener éxito.
Date aires y búrlate de todo el mundo: esto te hará universalmente impopular.
Mófate de todo aquel que triunfe: esto tendrá un efecto devastador en tu vida.
Sigue repitiéndote que ya es demasiado tarde: y dile a todos que no contabas con el equipo adecuado para surgir.
Nunca aprendas de la experiencia: sigue haciendo las mismas tonterías una y otra vez.
Usa destructivamente tu ingenio: Sé astuto a expensas de personas ausentes. Seguro se enterarán y se convertirán en tus enemigos.
Sé un fraude santurrón: diles a todos que el problema radica en que tú eres demasiado bueno para lo que te rodea.
Finalmente: conduce tu vida como si Dios no existiera.