 |
Como todo en la vida las cosas pueden parecer geniales, pero poniéndole un poquito más de sazón y unos que otros ingredientes más para cocinar hasta el amanecer en tu "Banquete de Amor".  |
Luego de una sesión de sexo con su esposo Ana Laura se preguntó si habría algo más de esto. Ella se siente satisfecha con las relaciones sexuales que mantiene con Raúl, pero cree que podría hacerlo más sexy o algo más atractivo.
Sí... Ana hay realciones que son buena, otras magníficas, pero hay unas que son recontraarchiriquititisimísimas. Tan rico, melodioso y rítmico que el mejor de los típicos, la a salsa, la bachata o el ritmo que a usted le parezca mejor.
Como todo en la vida las cosas pueden parecer geniales, pero poniéndole un poquito más de sazón y unos que otros ingredientes más para cocinar hasta el amanecer en tu "Banquete de Amor".
PREPARATE PARA COCINAR
Pueden excitarse besándose y acariciandose suavemente con la mano y con los labios. Esto crea una red magnética que le levantará todos los poros de la pasasión. "Acarícialo fuerte por encima de la ropa para que arda como mismo le ocurría cuando eran novios y querían y no podían. Sujeta el dorso de su mano y deslízala por donde quieres. Muchas veces la otra persona necesita que le digas donde quieres que te toquen. Esto lo hará conocerte mucho mejor. Intenta "la conexión 10 minutos"; tiéndanse de lado, con tu espalda contra su pecho y respiren juntos profundamente. Pídele un masaje de la cabeza al pecho. Para ellas, dile que te quite la ropa lentamente desde atrás. Guía sus manos sobre tus panties y los tirantes del sostén. Frota tu nariz entre su cuello y su cabello, y aspira profundamente. No te limites a besos profundos con lenguas enlazadas. Dale besos ligeros en el cuello, las orejas, la frente. Nada de rapidez sin límites. Muévanse con dulzura y ternura. Con tranquilidad. Eso los pondrá en un estado de ardiente agonía. Las mujeres dejen que su pelo caiga sobre su cara. Cuando acaricies a tu hombre, piensa in crescendo, un aumento gradual en volumen, fuerza e intensidad. Humedécete los labios y dale una mirada de "acércate más pero mucho más". En vez de concentrarse enseguida, en las zonas claves, póngase en un estado mental sensual. Cepíllese el pelo uno a otro, dale y recibe un masaje y rásquense suavemente la espalda. Vuélvete salvaje. Olfatea y mordisquea su cuerpo como si tu pareja fuera tu presa. No temas acariciarte tú mismo delante de tu pareja. Para todos, eso es superexcitante.
SEXY PANAMEÑISIMOS
Salimos a diferentes centros y le preguntamos a los panameños: ¿Qué hacen para hacer del sexo algo más sexy? Estas fueron sus respuestas:
Cristina, 34 años"Yo pongo dos almohadas bajo su trasero, y que él se coloca a horcajadas sobre mis piernas algo cerradas. Mi pelvis logra así un mayor contacto y una fricción fabulosa".
Fernando, 28 años"Lo único que se me ocurre es agarrar sus glúteos en plena acción".
Laura, 33 años"Yo practico los ejercicios Kegel (contrae los músculos de la pelvis como si fueras a detener la orina) cuando él te penetra. Le darás un sexy apretón, y sentirás las vibraciones en todos tus sitios claves. Es realmente excitante"
Luis Alberto, 31 añosYo uso mucho el espejo. Al principio ella me decía que no por que creía que era vulgar, pero ahora le fascina y a cada rato lo usamos. Se lo recomiendo".
Carlos, 35 años"Usen el sillón de la casa. Nosotros lo hacemos y créanme que es rico. Mi esposa se excita más ya que piensa que nos puedan sorprender de repente. La intriga es buena".
Los cinco que no deben aparecerNunca dar órdenes como si estuvieran en la milicia. Si tu pareja no lo está haciendo bien hazlo que se entere, peor con mucha ternura, no te imaginas el daño tan grande que haces. Nunca grites como si estuvieras mandando a tus empleados.
Evita en todo momento quedarte inmóvil todo el tiempo, esperando a que el otro haga el trabajo por tu cuenta. Para esto la personas se masturbaría, o no.
No sabes lo horrible que resulta saltar de la cama y precipitarse al baño en el momento de finalizar el sexo. Esto puede hacerte pensar a la otra personas que deseas lavarte y limpiarte lo que te quedó d ela otra. Cuidado.
Lo peor: que finja el orgasmo. Y aún mucho más peor que le digas a tu hombre o mujer (aunque es más frecuente en las mujeres que en los machos), que diga que está bien que el otro lo tenga y ella no.
A la mayoría de los hombres les disgusta de sobremanera que las mujeres se escondan bajo la sábana. Ellos desean verte en tu máximo esplendor. |