|
Algunos rezaban; otros lloraban. Eso fue lo que se vivió el domingo pasado en la playa de El Salado de Aguadulce por los fuertes vientos que sacudieron las casas de los pescadores artesanales de esta región.
La angustia y el terror envolvió a las 60 humildes familias que residen en el sector de El Rompío por espacio de una hora.
Pero lo más triste es que como ellos mismos narran "ningún representante, alcalde o legislador se acercó al lugar para conocer las necesidades que estábamos pasando y en qué condiciones pasaríamos esa noche".
UNA HORA DE TERROR
De acuerdo con los afectados, el fuerte viento se registró minutos antes de las 1:00 de la tarde y duró hasta después de las 2:00.
Dijeron que de la desesperación la gente corría, gritaba y lloraba; no sabían qué hacer.
Para Agustina Poveda, residente en esta comunidad desde hace muchos años, lo que vivieron el domingo, no lo podría explicar "porque era algo que nunca habían visto".
"Esto fue como un huracán. El fuerte viento se llevaba los techos de las casas, derrumbaba árboles, fue un momento muy triste para nosotros", recalcó.
Mientras tanto, Evelia Sánchez, oriunda de la ciudad de Chitré, contó que el ruido de las gotas de agua que caían sobre el techo de su casa, se escuchaba como si fueran piedras.
"No sabía qué hacer en ese momento, corría de un lado para otro, tratando de buscar un lugar seguro y entonces me acordé de la Virgen Santa Librada y abrazando su cuadro le pedía que se apiadara de nosotros y parara este viento", indicó.
Otra moradora, que no dio su nombre, dijo que lo único que hizo fue sacar a sus hijos de la casa y llevarlos a casa de una vecina, "estaba muy asustada".
Mientras esto ocurría en el sector de El Rompío, en el área conocida como La Caleta, otras personas también vivieron ese mismo temor.
Tal fue el caso de Madrid Pérez, quien contó que en sus 20 años de residir en el lugar, nunca había visto algo parecido. El viento huracanado levantó el techo de su casa.
"Siento un dolor muy grande", expresó en medio de lágrimas, Madrid, luego de ver en las condiciones que quedó su vivienda.
DAÑOS
Angel Luis Hernández, coordinador del Sistema Nacional de Protección Civil en Aguadulce, informó que los fuerte vientos provocaron voladura de techos de unas 11 casas, siendo las familias González, Aguilar y Rodríguez, las más afectadas.
Se registró la caída de varios árboles, parte del tendido eléctrico del área donde se encuentran los laboratorios de la empresa Palangosta se vieron afectados, lo que provocó que ciertos sectores se quedaran sin luz.
Se registraron daños en tres botes, como también en el techo del depósito del Super Mercado Casa Antonio, al caerle una palmera.
El pescador, Alberto Berrocal, salvó su vida al saltar de su bote, segundos antes que el mismo se volteara, sin embargo, perdió las más de 600 libras de pescado que logró capturar en su arduo día de trabajo. |