La burocracia, las licitaciones, el secretismo, el abuso de poder y la ostentación de riqueza llevan a un sentimiento de que la impunidad es un fenómeno con el cual la sociedad tiene que vivir con la consiguiente pérdida de confianza en las instituciones democráticas.
Dicha afirmación se incluye en el Primer Estudio Exploratorio-Descriptivo sobre la Corrupción en Panamá, elaborado por la secretaria Ejecutiva del Consejo Nacional de Transparencia, Alma Montenegro de Fletcher.
"El Gobierno es visto como el corruptor mayor y la administración de justicia es ineficaz", son algunas de las conclusiones contenidas en el estudio del Consejo.
Destaca que la sociedad tiene el sentimiento de que basta tener dinero o influencia para que la justicia no lo toque. Las respuestas a esta afirmación revelan como culpables colectivos a los partidos políticos, más atentos a sus beneficios que a los de la sociedad.