Al hombre le entra el sexo opuesto por el sexo, valga la redundancia, pero el amor garantiza la duración de ese deseo.
El amor es el mejor cirujano estético y, si no hay amor, no importa cuántas cirugías, liposucciones o mesoterapias se haga la mujer porque, si el hombre no la ama, tarde o temprano se acabará la candela porque pondremos babera de ganas, pero es imposible enamorarse de una estructura ósea o corporal, dijo.