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Masiva marcha patriótica en Cuba contra embargo de EEUU

Agencias
Internacionales
En el 47 aniversario del asalto al cuartel Moncada, considerado como el inicio de la Revolución Cubana, cientos de miles marcharon ayer miércoles en La Habana para exigir el fin del embargo económico estadounidense contra la isla. El presidente Fidel Castro, de uniforme verde olivo y zapatillas deportivas para la ocasión en vez de sus botas militares, encabezó la marcha por el Malecón habanero, al borde del mar, hasta pasar delante de la misión diplomática de Washington. "Abajo el bloqueo, viva la patria", clamaban los participantes, agitando banderas cubanas. Detrás de Castro, quien el 26 de julio de 1953 dirigió el fallido asalto al Cuartel Moncada en el primer episodio de la revolución cubana que triunfaría en 1959, marchaban, según fuentes oficiales, más de un millón de cubanos, la mitad de la población de La Habana. "Estamos marchando por nuestra revolución, hay que luchar por nuestra patria", dijo María Esther Menéndez, de 76 años, bandera en mano y con una camiseta blanca especial para esta ocasión. Marchas similares, en una verdadero alarde de la capacidad movilizadora del gobernante Partido Comunista, se produjeron con frecuencia durante los siete meses que duró la campaña por el regreso a Cuba del niño balsero Elián González. Pero tras la llegada de Elián a la isla, a finales de junio, Castro se apresuró a señalar que "la lucha" continuaría. "Lo peor más difícil está por vencerse todavía", tituló el lunes un editorial del diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista. Ahora el gobierno cubano dirige sus esfuerzos, y con él el pueblo cubano movilizado, contra la política migratoria estadounidense, que favorece a los inmigrantes cubanos frente a los de otros países, y contra el embargo económico, "bloqueo" para La Habana, impuesto desde hace 38 años sobre la isla. "Que retumben los oídos del imperio para que quede claro que no vamos a rendirnos", clamó una voz a través de un megáfono desde el escenario construido para estos actos frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos. El gobierno comunista cubano culpa al embargo norteamericano de las serias dificultades económicas que sufre la isla desde la caída a principios de la década de 1990 de la Unión Soviética, que era su principal aliado. Actualmente el Congreso norteamericano estudia medidas para suavizar el embargo, permitiendo la venta de medicinas y alimentos, algo que La Habana considera insuficiente. Al igual que marchas anteriores por el regreso de Elián, ésta se produjo de manera sumamente ordenada gracias a una escrupulosa organización. Deportistas seleccionados para las Olimpiadas de Sidney se encargaron de rodear la misión diplomática estadounidense. Los participantes, muchos desplazados en transportes públicos, habían sido convocados en puntos concretos a lo largo del Malecón según el municipio de dónde procedieran. La marcha no será el único acto para celebrar el 26 de julio, una de los pocos días festivos de Cuba en todo el año.En otras dos ciudades del país, Santa Clara y Pinar del Río, se celebrarán también actos, el 29 de julio y el 5 de agosto, respectivamente.
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