Más de 12 perros y gatos fueron envenenados la madrugada de ayer, viernes, en Alcalde Díaz.
Uno de los residentes dijo que inicialmente pensó que su mascota había muerto arrollado por un carro, pero pronto se percató de que no sólo se trataba de su perro, los animales del barrio tenían espuma en el hocico.
Otra señora aseguró que los autores de eso debieron ser los delincuentes que querían deshacerse de los ladridos de los perros para cometer sus fechorías dentro y fuera de los hogares.
Las autoridades del lugar iniciaron las investigaciones en ese caso que dejó a varios niños intentando entender porqué sus mascotas ya no están con ellos.
Parece que los maleantes no duermen ideando estrategias para ampliar el marco de acción delictiva.