El Secretario de Asuntos Sociales y Comunales del Sindicato Único de Trabajadores (SUNTRACS), Marcos Guzmán, denunció que las empresas transnacionales por medio de funcionarios del MITRADEL negocian con sindicatos amarillistas antes de llegar al país, para luego obligar a los trabajadores a afiliarse a dichos sindicatos.
Guzmán catalogó la situación como una violación a los derechos humanos de los trabajadores, que va en contra de los estatutos establecidos en la Constitución.
Citó como ejemplo la empresa de la Unión de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines de Panamá (UTICAP), que catalogó como un sindicato amarillista fantasma y a su secretario general, Marcos Allen, como una lacra.
Por su parte, Allen negó las afirmaciones de Guzmán, alegando que UTICAP sí tiene personería jurídica desde 1974, y catalogó las acciones del SUNTRACS como un acto de represalia peligroso que ha traído consecuencias fatales a la clase obrera panameña.