Las fuertes tormentas que azotan Polonia cobraron siete muertos y provocaron abundantes daños materiales, especialmente en el sudoeste del país, indicaron fuentes del cuerpo de bomberos. En la noche pasada, los bomberos tuvieron que atender unas 4.000 llamadas de auxilio, indicaron.
La mayoría de las víctimas mortales fueron por caídas de árboles, arrancados de sus raíces.
Una mujer embarazada de 24 años murió al caerle un árbol sobre el auto en el que viajaba, sin que los servicios de auxilio lograran tampoco salvar la vida de su bebé.
Las peores tormentas se registraron en el sudoeste del país, donde asimismo se produjeron tres víctimas mortales y una veintena de heridos graves.
Los vientos huracanados arrancaron postes de electricidad y árboles, lo que a su vez derivó en cortes del suministro y de tráfico.