La cara y cruz se dio en los entrenadores Javier Aguirre y el Rodrigo Kenton después que concluyó el partido de semifinales de la décima edición de la Copa Oro que ganó México por 5-3 en la tanda de penales después de haber concluido el tiempo reglamentario con empate a 1-1.
"Estoy muy feliz por los muchachos por la manera como superaron un partido muy difícil, que tenían ganado y con segundos para concluir el tiempo reglamentario se lo empataron", declaró Aguirre, que por tercer partido consecutivo no pudo estar en el banquillo para cumplir con una suspensión impuesta por la Concacaf.