En medio de cuatro paredes de metal, a eso de las 7: 30 a.m., inicia el día de un cirquero. Un desayuno nada especial, el mundo en el que vive no le permite ser exigente en lo que come. De ejercicios casi nada, pues enseguida debe salir y pasar todo el día entre programas radiales, entrevistas a periódicos y salidas en televisión, para darle promoción a su espectáculo, el Circo de los Hermanos Roca. Para finales del día, sólo le queda darle la última inspección a los aparatos y preparar el show.
TRES GENERACIONES
Su nombre Ricardo Roca, pero para los amigos, Ricky, el hijo mayor de un mago de circo y una bailarina inglesa de ballet profesiona. Desde pequeño supo lo que era vivir en medio del espectáculo.
"La presión sí existe, porque es un negocio familiar y al final el que tiene que seguir soy yo, por ser el mayor de los cuatro hermanos, pero uno lo hace complacido, porque se lleva en la sangre", afirma este multifacético artista.
Desde pequeño quiso participar en el circo, pero su padre Ricardo Roca, el segundo en la línea de sucesión, no se lo permitió. "Siempre me dijo: termina los estudios básicos de la secundaria y después escoges. Cuando culminé mis estudios de la universidad, me interesaban los audiovisuales (cine, actuación o teatro), o veterinaria, pero al final escogí el circo, y ya llevó seis años en esto".
EN DONDE AMANECE
Aunque muchos jóvenes de su edad amanecen en esquinas, bares, discotecas, la casa de un amigo o en su casa, este chico amanece cada dos meses en otros país.
Nacido en Inglaterra, criado en Colombia y residente en Venezuela, a sus 24 años es una muestra de lo versátil del circo.
"Lo más difícil de esta vida es que tienes amigos en todas partes del mundo y tienes que dejarlos y eso sin contar a tu familia. Además, es muy difícil tener una relación estable, por eso estoy soltero. Pero existen más pros, que contras".
De su vida sentimental futura dijo que todo depende de la situación. "Si estoy muy enamorado, ella se viene conmigo o yo me quedó con ella". Porque aparte de tener el circo, la familia cuenta con otros negocios. Siempre hay una visión más adelante, es más, hay muchos familiares que tenían hasta 40 años de circo, y han decidido establecerse en alguna ciudad.
AMOR POR LO QUE HACE
Desde muy pequeño se interesó por los quehaceres circenses. Durante las vacaciones dedicaba su tiempo a observar a sus padres y familiares realizar los actos de magia, malabarismo, musicales, acrobacias y hasta el montaje del show, y aprendió poco a poco.
En estos años de amor por el mundo del espectáculo, lo que más ha llamado la atención de este joven es la actuación y el peligro.
En estos momentos desempeña el papel de uno de los motociclistas suicidas del globo de la muerte, una esfera metálica de cuatro metros con tres motociclistas que corren a 120 kilómetros por hora. Antes se dedicaba a las acrobacias, pero su pasión es la magia.
"Tuve el placer de ir a Las Vegas, donde hay magos hasta decir basta, es algo a lo que quiero dedicarme de lleno y en un futuro crear un show de magia para circo".
Pero sus días en el circo también le han traído sufrimiento: fracturas en la muñeca, fisuras en el tobillo, cabeza rota y constantes visitas al hospital. Este heredero de la magia tiene anécdotas para tirar para el aire . "Los nietos no se van a aburrir con las historias", asegura.