En la continuación de la guerra frontal que la Dirección General de Aduanas mantiene contra todas las formas de contrabando, la entidad ha enfilado sus baterías contra la introducción ilegal de cigarrillos al territorio nacional, según revela un informe de la institución.
En los seis primeros meses del año, las autoridades han logrado sacar de circulación miles de cajetas de cigarrillo de contrabando, las que por su menor costo de venta en las calles, pone en peligro al producto nacional y con ello la industria tabacalera, los puestos de trabajo que ésta ofrece y los impuestos que se pagan al fisco nacional.
La Dirección de Aduanas, por intermedio del Departamento de Fiscalización Aduanera y la Patrulla Especial, sigue coordinando los esfuerzos necesarios para endurecer los controles en todo el país, con el objeto de frenar la escala de productos que se comercializan ilegalmente en suelo nacional, y uno de ellos es el cigarrillo.
A principios del pasado mes de junio, en varios comercios de la Provincia del Darién, fue decomisada otra gran cantidad de bultos de cigarrillos falsificados marca Viceroy y Elephant. Se presume que esta mercancía provenía de Colombia.
La industria tabacalera revierte al Estado panameño millones de balboas en impuestos que son utilizados, entre otras cosas, para sufragar la atención médica a personas que cada año sufren de enfermedades causadas por el tabaco como el cáncer de pulmón y garganta, además de los efisemas pulmonares.