Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos nuevamente a otra jornada de la pelota criolla, hoy de fiesta, tras el inicio del Torneo Latinoamericano de Béisbol Pre Intermedio, con sede en ciudad de Panamá y clasificatorio al Mundial de Taylor, Michigan, en Estados Unidos.
Ayer, el equipo de Panamá A (Chiriquí) no tuvo su mejor mañana, con una mala dirección y torpe recorrido en las almohadillas, mientras que Panamá B (Metro) lució mejor, peleando una victoria como los grandes 8-7 ante Islas Vírgenes.
Hoy amanecemos con la seria información y la renuncia del mentor cubano Alfonso Urquiola al frente de la tropa panameña.
Con su salida concluye la era Urquiola, con tres torneos, el primero de ellos en el 2003 en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo, y dos éste año, los Juegos del ALBA y recientemente los Juegos Panamericanos.
La pelota da muchas vueltas y se desconoce si pudiera regresar en un futuro, pero por ahora declina a toda oportunidad.
Parece que al mentor de nacionalidad cubana le irritaron las criticas y ha decidido declinar a su cargo. Se va Urquiola y como dicen no hace falta el que se fue, sino el que vendrá.
Urquiola tuvo una regular actuación, con el oro en el ALBA y con dos triunfos históricos ante Cuba, pero el objetivo de alcanzar la primera y única medalla panameña en el béisbol de los Juegos Panamericanos, aún es una ilusión o sueño.
No ganamos medallas en la cita panamericana y la meta principal no se cumplió. Podemos ganar a Cuba más de cinco veces, pero ganar la medalla en unos Juegos es mucho más importante. Tras la salida de Urquiola hay que pensar en el torneo Mundial de Béisbol de China, a realizarse en noviembre.
Como dicen en el Chapulín Colorado: ¿Ohhh y ahora quién podrá defendernos?
No hay mucho en el mercado panameño. Tenemos algunas opciones, pero no son claras o definidas. El primero que salta a la vista es el instructor profesional Ricardo Medina que trabaja con los Cachorros de Chicago. Roberto Kelly y Omar Moreno han sido aislados por la Federación y queda poco material.
¡Viva el béisbol!