Hace tres años, algunas autoridades le ayudaron con la paredes de su casa, que no ha podido terminar.
Alonsa Gómez, pide ayuda porque llueve más adentro de sus casa que afuera, los cuartos no están divididos y el techo está deteriorado.
En la residencia viven siete personas, donde sólo el esposo de la señora Alonsa, trabaja eventualmente.
De los cinco pequeños, uno debía ir a primer grado, pero por la falta de recursos económico no fue posible enviarlo a las escuela, ya que sus padres no cuentan con el dinero para comprar los útiles, el otro está en segundo año y los tres más pequeños aún están en casa.
El servicio que utilizan es una letrina y la cocina está afuera hecha de zinc.