Antes de las cardíacas elecciones presidenciales mexicanas se estrenó “Un mundo maravilloso”, de Luis Estrada, aquel realizador mexicano que hace seis años puso al PRI a temblar con la extraordinaria sátira “La ley de Herodes”. En las video tiendas locales se pueden encontrar copias de esta nueva parodia de Estrada, centrada esta vez en el modelo neoliberal de Fox.
Estrada repite nuevamente la fórmula con el gran actor Damián Alcázar, para demostrar que la pobreza y la miseria son los peores aliados de una sociedad sumida en explicaciones macroeconómicas que sorprenden por su absoluto despojo de humanidad.
Aunque tenga una primera mitad divertida y cínica, una segunda mitad dramaticona, desoladora y demencial, el filme de Estrada cae en su justo contexto, pero dista mucho de la calidad de su satírica antecesora. Lo mejor del filme, una formidable actuación de Alcázar, la música y los homenajes cinematográficos a Capra, Tintán, Buñuel, Chaplin e Ismael Rodríguez, aquel formidable director de “Los tres García”, “Nosotros los pobres” y “Ustedes los ricos”. Calificación: 3, 4. Buenas intenciones, un desenlace bastante malón.