Si bien es cierto muchos afirman que el amor eterno no existe, hay una pareja que acaba de entrar a la historia por mantener el matrimonio más duradero.
Al hablar de tan exitosa unión, ella afirma que el secreto está en nunca irse a dormir disgustados. El lo resume en la constante repetición de dos palabras: "sí, querida".
Ella se llama Florence y él Piercy. Desde el 1º de junio de 1925 llevan el mismo apellido: Arrowsmith.
Florence dice que el secreto de su éxito matrimonial también se esconde en un vaso de whisky con el almuerzo, una copa de jerez con la comida y no preocuparse por decir "lo siento". Él insiste en que toda la felicidad conyugal de estos 80 años se centra en el "sí, querida"
Estos dos británicos se conocieron en 1922, cuando Florence tenía 17 años y era profesora de Catecismo en la Iglesia de Todos los Santos en Hereford, oeste de Londres. Percy, cinco años mayor, trabajaba como escribano en un bufete de abogados.
Se casaron tres años más tarde en el primer día de junio, que en 1925 fue lunes.