|
El temor de un posible contagio de la crisis financiera de Argentina no ha abandonado a los mercados emergentes fuera de América Latina, desde Europa del Este a Asia, donde los analistas aún recuerdan el fatídico año 1998, cuando un cambio brutal en los flujos de inversión extranjera contribuyó a desestabilizar la situación económica de toda la región. La Corporación Andina de Fomento (CAF), brazo financiero de la Comunidad Andina de Naciones, teme que las dificultades económicas que aquejan a Argentina se contagien al resto de Latinoamérica, dijo en una entrevista un funcionario de alto rango del organismo multilateral.
El país austral, tercera economía de la región --luego de Brasil y México-- atraviesa por un estancamiento económico de más de tres años, que el presidente Fernando de la Rúa y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, intentan solucionar con un draconiano plan de ajustes fiscales. En esta semana, Argentina fue el ojo de una tormenta financiera que provocó fuertes pérdidas en los precios de los activos latinoamericanos.
Camilo Arenas, director de Desarrollo de Mercados Financieros de la CAF, dijo a Reuters el jueves que le preocupa la posibilidad de contagio de los problemas de Argentina hacia otros países, específicamente Bolivia (que depende económicamente de su vecino del sur) y Brasil, su principal socio comercial. Bolivia es uno de los integrantes de la Comunidad Andina, junto con Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
"Lo que pasa en Argentina no sólo tiene un efecto local, sino que tiene un efecto en el Mercosur, tiene un efecto en toda la región", comentó. El Mercosur es el bloque comercial formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Chile y Bolivia son miembros asociados del bloque.
Los inversionistas de los mercados internacionales de deuda expresaron ayer jueves su escepticismo acerca de que el gobierno argentino logre el apoyo político para aplicar su plan, que incluye recortes de salarios a empleados públicos y pensionados, en pleno año electoral. Como resultado de esa desconfianza, el bono Global 2008 argentino, uno de los referenciales del país sudamericano, llegó a caer 23 por ciento el jueves.
Argentina carga con una pesada deuda de 128.000 millones de dólares, y analistas han dicho que luego que el mes pasado ejecutó un canje de deuda por 29.500 millones de dólares, las condiciones se han endurecido hasta hacer temer que no podrá honrar sus compromisos. Esta situación se agudizó luego de que el martes el país tuviera que pagar las tasas de interés más altas en cinco años en una licitación doméstica de bonos.
MAYORES COSTOS PARA LA CAN
Arenas dijo que aunque los mercados internacionales están reaccionando de manera más calmada que durante la crisis de la deuda mexicana --conocida como el "efecto tequila"--, añadió que "esto es un problema de contaminación" hacia la región. Los otros dos gigantes latinoamericanos han comenzado a sentir la presión: el peso mexicano perdió 11,5 centavos el jueves, para cerrar a 9,37 pesos por dólar, mientras el real brasileño bajó por tercera jornada consecutiva para cerrar en 2,552 reales frente al dólar.
Para los países de la Comunidad Andina, "obviamente lo que está pasando en Argentina va a influenciar el costo" del financiamiento internacional, aseguró el ejecutivo. Pero comentó que la distancia entre los países andinos --salvo Bolivia-- y los del Mercosur, así como el hecho de que Venezuela tiene ante los mercados internacionales la protección de los fuertes precios petroleros, podría disminuir el efecto de las turbulencias financieras hacia el norte de Sudamérica. |